viernes, 22 de julio de 2016

Iniciativa: seamos seguidores

¡Hola!
Hoy os voy a hablar de una iniciativa de la que me he enterado mirando varios blogs literarios. Esta iniciativa sirve para que nos ayudemos entre bloggers, sobre todo blogs como el mío que es pequeño y muy poca gente lo conoce.
¿Cómo se puede participar?
Simplemente tenéis que seguirme y dejar en comentarios el enlace a vuestro blog para que así también os siga yo. También, si te gusta la iniciativa, copia la imagen en tu blog y haz una entrada para que vuestros seguidores conozcan esta iniciativa.
Es tan fácil como eso, así que comentad y os seguiré de vuelta. Nunca viene mal una ayuda.
P.D.: No responderé a ningún comentario de esta entrada. Directamente me pasaré por vuestros blogs, donde os seguiré y comentaré.

domingo, 10 de julio de 2016

"Yo antes de ti" de Jojo Moyes


SINOPSIS:
Louisa Clark sabe muchas cosas. Sabe cuántos pasos hay entre la parada del autobús y su casa. Sabe que le gusta trabajar en el café “The Buttered Bun” y sabe que quizá no quiera a su novio Patrick.
Lo que Lou no sabe es que está a punto de perder su trabajo o que son sus pequeñas rutinas las que la mantienen en su sano juicio.
Will Traynor sabe que un accidente de moto se llevó sus ganas de vivir. Sabe que ahora todo le parece insignificante y triste y sabe exactamente cómo va a ponerle fin.
Lo que Will no sabe es que Lou está a punto de irrumpir en su mundo con una explosión de color.
Y ninguno de los dos sabe que va a cambiar al otro para siempre.
"Yo antes de ti" reúne a dos personas que no podrían tener menos en común en una novela conmovedoramente romántica con una pregunta: ¿qué decidirías cuando hacer feliz a la persona a la que amas significa también destrozarte el corazón?

OPINIÓN PERSONAL:
No sé cómo definiría esta novela en una sola palabra porque, sinceramente, creo que es imposible, pero si tendría que hacerlo, diría que es… INOLVIDABLE. Yo antes de ti es igual a una historia que estará grabada por siempre en mi memoria y en mi corazón, así qué gracias Jojo Moyes.
Gracias por haberme hecho llorar y reír con Louisa Clark y Will Traynor, por haberme dejado con un sabor agridulce en los labios tras finalizar el libro, por acercarme a la realidad de las personas, por llegar a lo más profundo de mi corazón.
Y es que esta obra enseña cosas que en la vida cotidiana podrían servir a cualquiera que viviese una situación como la que se cuenta en el libro. Te muestra cómo se sienten o cómo piensan las personas tetrapléjicas como Will Traynor, y los que están a su alrededor, quienes sufren también.
Enseña el lado negativo de esta minusvalía o de cualquier otra, pero también lo bueno. Hay que hacerles creer que son parte de este mundo, que son personas como tú y como yo, con una dificultad añadida, la silla, pero que si todos ponemos de nuestra parte será más fácil para ellos y para todos, dándoles la fuerza y las ganas que necesitan para seguir luchando.
Esta historia de amor, para nada empalagosa, me atrapó desde la primera página hasta la última porque era algo nuevo para mí, diferente a lo que había leído anteriormente. Además, tenía un punto más a su favor porque carecía totalmente de tópicos, no es un relato de amor a primera vista, ni se enamoran en tres páginas como ocurre en otras novelas.
Asimismo, la manera de redactar los hechos, la forma en la que se cuentan, es exquisita y, en mi opinión, la acertada. ¿Por qué? Porque no es el típico libro en donde solo conoces los sentimientos y el modo de ver y de pensar de una persona. Es decir, puede que la mayoría de la historia está relatada desde el punto de vista de Louisa Clark, pero existen capítulos contados por otras personas cercanas a los protagonistas, que hacen que la historia sea más amena e interesante.
Tampoco sigue una narración lineal en donde los hechos ocurren cronológicamente porque cada capítulo te transporta a los miedos más profundos de los protagonistas (sobre todo a los de Louisa), a sus pensamientos; a su pasado, y todo ello, se va alternando con el presente, con lo que están viviendo actualmente.
Yo antes de ti es un libro tan impactante y conmovedor, lleno de lecciones, que se lo recomiendo a todo el mundo, a esa personas que les gusta leer, que les gusta lo real, que les gusta emocionarse cuando se sumergen en la lectura.
TRÁILER DE LA PELÍCULA:
¡No puedo esperar! ¡Necesito verla ya! Si es como el libro, tendré que llevarme pañuelos. 

miércoles, 6 de julio de 2016

Saga "La Selección" de Kiera Cass

Os traigo una reseña posexámenes (un poco tarde, ya lo sé), que está dedicada a la saga de La Selección de Kiera Cass, compuesta por 5 libros, aunque, realmente, son 3 principales y una secuela dividida en 2. Por ello me centraré, sobre todo, en las primeras entregas.
Comencé con el primero a finales de marzo o principios de abril (no me acuerdo), pero tuve que dejarlo a la mitad porque vinieron todos los trabajos y exámenes de golpe y tenía que estudiar. Una pena, porque mientras yo sufría memorizando Derecho de la Información y analizando y preparando entrevistas, veía como mi hermana y mi madre los devoraban en muy pocos días. Afortunadamente, la tortura pasó rápido y he podido deleitarme con esta historia en donde la elección es la gran protagonista.
Antes de ahondar más en la opinión que tengo sobre esta serie de libros, quiero señalar que va a ser una reseña SIN SPOILERS, así que os contaré un poco la historia que se esconde detrás de los libros en vez de poner la sinopsis que aparece en las contraportadas porque si no os descubriría varios secretos.
Las primeras tres entregas, La Selección, La Élite y La Elegida, narran los hechos de un mundo distópico que está dividido en clases sociales. Esas clases sociales son conocidas como castas y en el libro podemos encontrar ocho, cada una de ellas dependiendo de la situación económica de las personas y ocupaciones. La protagonista, America Singer, es una 5; es decir, pertenece a la casta de los artistas. También hay que decir que está enamorada de Aspen, su mejor amigo, pero, de pronto, el príncipe Maxon se quiere casar, por lo que decide hacer una Selección.
¿Qué es eso de la Selección? Es un concurso donde 35 chicas participan para ganarse el corazón del príncipe, quien las va conociendo una a una y que finalmente se queda con aquella de la que se ha enamorado (se podría decir que es una mezcla de Mujeres y Hombres y Viceversa y Gran Hermano). De eso trata los libros básicamente, del concurso de America, de si se quedará con el príncipe Maxon o seguirá con Aspen. Para saberlo lo único que tenéis que hacer es leer la saga y recomiendo no leer la sinopsis de la secuela porque entonces os spoilearíais.
Como toda historia siempre hay algo que te gusta y que te disgusta. A mí me ha pasado con estos libros, aunque si ponemos en una balanza ambas opciones, ganarían las cosas que me han gustado.
Por ejemplo, el trasfondo que tienen estas tres entregas. En mi opinión es increíble porque la autora refleja un poco las diferencias sociales que existen actualmente en el mundo. Consigue plasmar en los libros las injusticias que están viviendo los países menos desarrollados, los que tienen conflictos a causa del poder o en donde las diferencias entre ricos y pobres se percibe con gran facilidad porque es abismal.
Otra cosa que me ha encantado es la manera en la que está escrito. Logra un ritmo de lectura muy rápido con el que te engancha desde la primera página hasta la última. ¡Y qué decir de las portadas! Son increíbles, cada una de un color y con unos vestidos preciosos que algo tienen que ver con lo que se narra.
Asimismo, ha conseguido que la protagonista no sea mi personaje favorito, sino que lo sea el príncipe. Y no me extraña nada. No es el típico príncipe que aparece en los libros, ese que se cree el mejor, que es soberbio, arrogante, presuntuoso. Maxon no es nada de eso, todo lo contrario, le gusta escuchar, no le gustan las injusticias y además esconde un secreto, que cuando lo descubrí me impactó muchísimo e hizo que me enamorase aún más de él.
Por otro lado, tengo que señalar que no me ha gustado ese final abierto que le da a la historia porque quedan asuntos sin resolver, como el de los rebeldes. No entiendo el papel que tienen y además, la autora ahí ha andado un poco floja. Creo que no ha sabido darles la importancia que debían haber tenido y con la que podía haber hecho grandes cosas.
Por último, la autora decidió añadir dos libros más a la saga, La Heredera y La Corona, como secuela en donde la protagonista no es America, sino Eadlyn. Respecto a estas entregas, tengo que decir el cuarto me decepcionó completamente porque no se relata nada nuevo y el quinto fue mejor que el cuarto aunque todo lo importante ocurre en las últimas páginas. Por ello, desde mi punto de vista, hubiera bastado un libro para resolver los asuntos que no se aclararon en La elegida sin tener que liarlo más.

martes, 28 de junio de 2016

Demasiada azzurra para tan poca España

Se acabó. Se acabó la lucha por un título nuevo. Se acabó la posibilidad de revalidar el título conseguido en 2012. Se acabó la época dorada de España. Se acabó de la peor manera posible, con el peor juego, pero, eso sí, contra una gran rival como es Italia.
La azzurra fue mejor en todos los aspectos, estuvo perfecta, y es que seleccionador Conte preparó este partido como una final, porque lo era. Quien ganara estaría más cerca del título, quien perdiera, en cambio, se quedaría sin premio y volvería para casa. Y además, se quitaba del medio a una posible favorita.
El seleccionador italiano sabía contra quien jugaba y quería vengarse de ellos. Quería resarcirse de la final perdida en 2012, de la eliminación de Italia en cuartos, de no ganar a España desde julio de 1994, y es así como motivo y preparó a sus chicos, con eso en la mente. Porque no ganar a España en más de 20 años es mucho tiempo, y más sabiendo que ambas selecciones se ven en todas las competiciones.
Ver al míster de la azzurra dirigir el partido fue un auténtico show, incluso me recordó a Emery o al Cholo Simeone en estado puro. Desde el segundo uno estaba de pie, mandando a sus jugadores, chillándoles para que presionasen arriba, para que no bajasen la intensidad, para que apretasen y así no dejarnos dominar y hacer nuestro juego. Estuvo muy metido en el partido, concentrado, quejándose de las faltas, y eso se lo transmitió a sus jugadores, porque lo que se veía en el área técnica también se podía contemplar en el terreno de juego. Toda Italia estaba al 100%. Conte consiguió todo lo que se propuso, hizo que España no supiese jugar al fútbol. Fue un repaso absoluto de Italia.
Lo de ayer nos hace ver que nos falta garra, coraje, ganas de luchar, y nos sobra soberbia y la confianza de creer que hagamos lo que hagamos pasaremos. En octavos hay que ir con mentalidad ganadora, hay que pensar que vamos a pasar al contrario por encima, hay que jugar de diez, ser perfectos en todo, y ayer vimos que suspendimos.
España no presionó, no generó ocasiones de gol, no llevó peligro en ninguna jugada, no le duraba el balón. España tuvo muchas imprecisiones, erró en el pase, jugó al patadón, andando y con lentitud. España sólo tenía ojos para jugar por el centro y no abrir a banda. España no sabía a qué jugaba.
Si hay que destacar algo de la selección yo destacaría dos cosas. Primero, las paradas de De Gea, porque sin sus reflejos y estiramientos nos habrían goleado como lo hizo Holanda en el mundial de Brasil. Segundo, el debut de Lucas, quien le dio otro ritmo al partido, otra chispa porque se empezaron a usar más las bandas, se llegaba más a portería y corrieron más. Este jugador hizo que España le metiese otra velocidad al encuentro, que cambiase el trote por el galope. Lástima que fue demasiado tarde. Lástima que Del Bosque no se diese cuenta antes.
El primer culpable para mí de todo lo ocurrido es el seleccionador, ese que consiguió el triplete histórico que ninguna selección del mundo tiene. Él es quien ha llevado a España a esta decadencia porque está obcecado en mantener a los mismos jugadores en la lista en vez de dar una oportunidad a los jóvenes o a los que han hecho una gran temporada. Sus preferencias han castigado la ilusión de mucha gente. Del Bosque está empecinado en que jueguen siempre los mismos aunque hagan un mal partido o pierdan. No ve que no juegan a nada, que aburren, que son lentos, que no juegan por banda, y aunque lo vea, no les dice nada. Es más, se queda sentado en el banquillo sin motivarles, sin transmitirles que sean más intensos, sin decirles que pongan la teoría en práctica.
Pero no todo ha sido su culpa. Los jugadores también son responsables porque no dan lo mejor que tienen, porque no ven sus errores, porque juegan sin ganas, o por lo menos, eso es lo que transmiten. No ven que su sistema de juega está obsoleto ya, que los contrarios saben cómo juegan, saben hacia dónde va dirigido el pase.
Ambos son los responsables de esta caída. Por eso, ya es hora de que cedáis vuestro sitio a otra persona que tenga lo que hay que tener para levantar al equipo. Ya es hora de que España se regenere para volver a competir y llegar a lo más alto del pódium.

lunes, 27 de junio de 2016

Perdió el cambio

Ayer me fui a la cama desilusionada, frustrada y, sobre todo, decepcionada. No entiendo la victoria del Partido Popular en estas elecciones, ni tampoco que haya aumentado sus escaños respecto a las anteriores.
Ganó el partido de la corrupción, el partido de «Luis, sé fuerte», el partido de la amnistía fiscal que tantos millones nos ha costado a los españoles. Ganó el partido que no castiga como se merece al que la hace, pero si al que la hace por sobrevivir en esta sociedad cada vez más desigual, al que lucha por la igualdad y se reivindica. Ganó el partido que obliga a jóvenes y parados salir de sus casas e irse a otro país para buscar un trabajo que tenga algo que ver con su formación. Ganó el partido de los recortes en sanidad y en educación, de la subida de impuestos, de las privatizaciones, de la LOMCE. Ganó la hipocresía y la mentira. Ganaron los ricos. Perdió el pueblo, esa mayoría de personas que están cansadas y hartas de esta situación porque no ven la luz al final del túnel. Y es que perdió el cambio.
Nos hacen creer que nos estamos recuperando, que el paro está bajando, que las reformas impuestas desde Bruselas han dado sus frutos, y no es así. Se está creando empleo, sí, pero ¿qué clase de empleo? Precario, con condiciones que no son dignas y con contratos temporales. La consecuencia de esto es que ahora la gente vive para el trabajo porque el sueldo que gana no le llega para vivir.
También alardea de que la sanidad española es la mejor, de eso no me cabe duda, pero recortó y privatizada, aún sabiendo que todo el mundo iba a estar en contra de ello. Lo mismo sucedió en educación. Los estudiantes se manifestaron porque es injusto que ahora hayan menos becas que antes, es algo ilógico porque ahora es cuando más las necesitan. Muchos jóvenes han dejado de estudiar porque no se lo pueden permitir, no tienen con que pagarlo y encima no les dan beca. Estudiar se ha convertido en algo que solo pueden disfrutar los privilegiados y no todo el mundo, algo que choca con lo que dice la Constitución Española.
Asimismo, cuando se habla de la deuda que tiene España con la Unión Europea, dice que jamás hemos sido rescatados, que Europa no nos ha inyectado dinero. ¡Mentira! Nos ha endeudado más de lo que estábamos porque sí que pidió el rescate, y lo mejor de todo es que criticaron a Zapatero cuando estaban en la oposición y casi lo pide. Y lo que me enfurece más es que utilizó las ayudas públicas para rescatar a las entidades bancarias y pagar las deudas privadas, en vez de invertirlas en educación, sanidad y en ayudar a los más necesitados. Ha empleado el dinero de todos los españoles, el tuyo, el mío, el del vecino, en ayudar a los bancos, los mismo bancos que no conceden créditos.
Pero si te digo la verdad, hay otra cosa que me preocupa: la hucha de las pensiones. Es el partido que la ha vaciado, que ha invertido parte del dinero de las pensiones en comprar su propia deuda pública. ¿Qué les deparará a los futuros pensionistas? ¿Qué nos deparará a los jóvenes?
Ayer era un día importante para luchar por el cambio y lo único que hemos demostrado es que somos, como dice mi padre, unos borregos, unos masoquistas. ¡Parece que nos gusta sufrir! No aprendemos de nuestros errores, seguimos creyéndonos sus mentiras, y lo peor de todo es que se está perdiendo la esperanza en este país y en el cambio porque no llega. Y nunca va a llegar si seguimos así, votando a la austeridad, a los recortes, a la precariedad.
Ayer premiamos al robo, a la falsedad, a la evasión de impuestos, a las cuentas de Suiza y Panamá. Ayer, por miedo o por lo que fuera, no le dimos una oportunidad al cambio, y eso me entristece.